lunes, 17 de marzo de 2014

CICLO OVARICO O MENSTRUAL

El ciclo sexual femenino humano (o ciclo menstrual) es el proceso mediante el cual se desarrollan los gametos femeninos (óvulos u ovocitos) y se producen una serie de cambios dirigidos al establecimiento de un posible embarazo. El inicio del ciclo se define como el primer día de la menstruación y el fin del ciclo es el día anterior al inicio de la siguiente menstruación.
 

El ciclo menstrual dura unos 28 días, aunque se considera normal también entre los 21 y los 35.
El ciclo empieza el primer día del sangrado (de lo que entendemos por la regla) y finaliza el día anterior a la siguiente regla. Para determinar cuántos días dura tu ciclo menstrual se debe contar desde el primer día de regla hasta el día anterior al siguiente periodo.
Se divide en 3 fases: menstruación, fase folicular y fase lutea.
El día que comienza el sangrado menstrual se considera el día 1 del ciclo. Si tenemos en cuenta un ciclo de 28 días de duración, la menstruación tiene lugar entre los días 1-4.
A partir del día 5 comienza la fase folicular, que se segregan fundamentalmente estrógenos y dura hasta el día 14, momento en el que se produce la ovulación.
Finalmente tiene lugar la fase lútea, en la que se producen estrógenos e importantes cantidades de progesterona y se extiende hasta el inicio de la menstruación del ciclo siguiente.
Los eventos que ocurren en cada ciclo son gobernados por hormonas del hipotálamo, de la hipófisis, de la tiroides y del ovario.
FASE FOLICULAR
Al inicio de cada ciclo varios folículos ováricos comienzan a madurar. De todos ellos habitualmente sólo uno (folículo dominante) alcanza la madurez total. El resto involuciona, pasando a denominarse folículos atrésicos.
Durante la fase de maduración folicular la acción de las gonadotropinas hipofisarias es fundamental. Además de estimular su crecimiento, la hormona luteinizante (LH) y la hormona folículo-estimulante (FSH) permiten la producción folicular de estrógenos.
Simultáneamente el hipotálamo libera otra hormona en pequeña cantidad llamada prolactina, que interviene en la maduración de los folículos del ovario
Como consecuencia de los altos niveles de estrógeno, el hipotálamo comienza a liberar otra hormona llamada luteinizante que completa la maduración del folículo, transformándolo en un gran folículo que entre las 12 y 36 horas se romperá, liberando al óvulo.
En esta fase folicular el endometrio (capa interna del útero) comienza a prepararse para recibir el óvulo fecundado, y el cuello del útero segrega grandes cantidades de moco para facilitar el viaje de los espermatozoides para su encuentro con el óvulo.
El momento de la ovulación dura como máximo 36 horas, tiempo durante el cual el óvulo debe ser fecundado, de no ser así en las horas siguientes el óvulo es desintegrado y reabsorbido por otras células a nivel de la trompa de Falopio.
OVULACIÓN
Los estrógenos a altas dosis inhiben la secreción hipofisaria de FSH, pero por contra aumentan la liberación de LH.
La ovulación es consecuencia directa de un pico de LH que tiene lugar 10-12 horas antes de la misma. Sin pico de LH no hay ovulación. En un ciclo genital de 28 días de duración la ovulación acontece el día 14 y supone la expulsión del ovocito desde el folículo ovárico maduro hacia la trompa de Falopio, donde puede ser o no fecundado por el espermatozoide o célula germinal masculina.
FASE LÚTEA
Se caracteriza por la aparición en el ovario en la zona donde se libero el óvulo (folículo) de un tejido muy rico en colesterol, de color amarillento, motivo por el cual se lo denomina cuerpo amarillo.
Este tejido comienza a formar grandes cantidades de progesterona, cuya función principal es la de preparar al endometrio para alimentar al huevo fecundado hasta que este último pueda nutrirse de la sangre materna a través de la placenta.
También la progesterona estimula que el cuello del útero segregue un moco muy espeso dificultando el paso de nuevos espermatozoides e impide la entrada en el mismo de gérmenes que puedan afectar al huevo en crecimiento.
La progesterona induce una serie de modificaciones en el aparato genital que lo adecuan a la gestación, independientemente de que ésta se haya o no producido.
Prepara las mamas para la lactancia, el aumento de las mamas es máximo unos días antes del comienzo de la regla.
Aumenta la temperatura corporal, a partir de la ovulación, la temperatura corporal sube unas décimas debido a la progesterona.
Acción sedante sobre el músculo uterino, además se relaja el músculo liso gastrointestinal y ureteral.
De no haber fecundación el cuerpo amarillo se desintegra y los niveles de estrógeno y progesterona caen abruptamente y en aproximadamente 10 días aparece el sangrado menstrual, debido a la ausencia de hormonas ováricas. Dará comienzo entonces, un nuevo ciclo, una nueva posibilidad de generar otra vida.
Si el óvulo es fecundado, las células que van a transformarse más adelante el placenta empiezan a segregar una nueva hormona, la gonadotrofina coriónica humana, que detectada en la sangre materna mediante un estudio de laboratorio confirma el embarazo.
Esta última hormona hace que permanezca vital el cuerpo amarillo y continúe produciendo grandes cantidades de progesterona, que mantienen segregante de nutrientes al endometrio para alimentar al huevo fecundado hasta que pueda ser alimentado por la placenta.
El cuerpo amarillo es fundamental durante las primeras 10 semanas de la gestación.
A partir de la 10-12ª semana de gestación la producción de progesterona se debe fundamentalmente a la placenta 



APARATO REPRODUCTOR FEMENINO

La información genética que trasmite la madre a su hijo está contenida en el gameto femenino u óvulo. La producción de esta célula reproductiva pone en funcionamiento una serie de órganos sexuales que conforman el sistema reproductor femenino.
Los órganos sexuales se clasifican en internos y externos:
Los órganos internos están constituidos por:
Ovarios
Son dos órganos del tamaño de una almendra que se ubican en la cavidad abdominal de la mujer. Su función es producir un óvulo cada 28 días aproximadamente. Están situados dentro del cuerpo, en la región  de la pelvis, uno a cada lado del útero.
Los ovarios producen y liberan unas hormonas denominadas estrógenos y progesterona.
Los estrógenos, producidos desde la pubertad, determinan cambios tales como: hombros angostos, voz aguda, caderas anchas, etc. Estos cambios son las características sexuales secundarias de la mujer.
La progesterona, hormona que tiene como función aumentar la cantidad de vasos sanguíneos del endometrio uterino. Cuando se libera el óvulo, una vez que ha sido fecundado, las paredes del útero están capacitadas para recibirlo y alojarlo durante su proceso de posterior desarrollo.
Trompas de Falopio
Forman un  arco cerca del ovario son pequeños tubos que entran en el útero (uno derecho y otro izquierdo). Son dos conductos que se originan cerca de cada ovario y que se extienden hasta el útero. La función de las trompas, también llamadas oviductos, es conducir el óvulo desde el ovario hasta el útero. La fecundación ocurre en las trompas de Falopio.
Útero
Es un órgano musculoso y hueco del tamaño y forma de una pera invertida, y está ubicado en la parte inferior del vientre. 
Lo conforman tres capas: una interna o endometrio, que cada mes se enriquece con una cantidad extra de vasos sanguíneos necesarios para la nutrición del nuevo ser; otra intermedia formada por músculos lisos; y la capa externa constituida por tejido elástico. El útero o matriz, es una cavidad que tiene cinco centímetros de longitud.
Es muscular, tiene un enorme poder de crecimiento y de contracción, pues es capaz de sacar un feto al exterior, en el momento del parto.
Vagina
Es un tubo muscular elástico que comunica el útero con el exterior. Se ubica en la pelvis menor, entre la uretra y el recto.  Termina en un orificio alrededor del cual hay unos repliegues de la piel llamados labios mayores. Es un conducto que une a la vulva externa  con los órganos sexuales internos. Estos se  encuentran dentro de la cabida abdominal que esta situada entre los huesos de la cadera (pelvis).
Los órganos externos están formados por:
Vulva
La vulva se puede observar al separar los muslos de la mujer. Esta rodeada de dos dobleces de piel: uno exterior, los labios mayores y uno exterior los labios menores. En la mujer púber los labios mayores tienen pelos. Clítoris
Pequeño órgano parecido al pene. Está provisto de terminaciones nerviosas y puede entrar en erección.
Meato
Por debajo del clítoris se encuentra el meato urinario, que es el orificio de la porción final de las vías urinaria. Es el lugar donde se emite la orina al exterior.
Himen
Por la abertura de la vagina, y situado entre la entrada de ésta y el vestíbulo de ella, se encuentra en la mujer virgen una membrana  no perforada llamada  himen. El himen es una delgada membrana que se extiende por la abertura de la vagina.
Esta membrana tiene una o más abertura por las cuales sale el flujo menstrual y la tradición dice que en el momento de la primera penetración del órgano masculino, dicha membrana se rompe, haciendo que sangre un poco, por lo tanto era considerado una prueba de virginidad.
Actualmente se sabe que no necesariamente esta membrana se rompe en la primera relación sexual ya que puede haber membranas más elásticas que otras y además puede ser rota por otras circunstancias: utilización de tampones del diámetro no adecuado a los orificios del himen, etc.

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APARATO REPRODUCTOR MASCULINO

Las estructuras más importantes del sistema reproductor masculino son los testículos, el epidídimo, los conductos deferentes, la uretra, las vesículas seminales, la próstata y el pene.
Testículos
Son dos órganos cuya función es la producción de espermatozoides. Se encuentran suspendidos en un saco externo formado por la piel, denominado escroto. La función del escroto es mantener a los testículos en un medio más frío que el del interior de la cavidad abdominal.  Para que los espermatozoides se produzcan normalmente se requiere de una temperatura 30°C menor que la temperatura corporal (37°C).
En el interior de los testículos existen unos 250 lóbulos o compartimentos, que contienen unos delgados tubos muy enrollados y apretados llamados túbulos seminíferos. Cada túbulo seminífero tiene un diámetro extremadamente pequeño y mide aproximadamente unos 80 centímetros de longitud.  Son las estructuras específicas en que se producen los espermatozoides dentro del testículo.
Funcionamiento de los testículos. En el interior de los testículos y más exactamente en los túbulos seminíferos, se produce la hormona testosterona. Esta hormona determina las denominadas características sexuales secundarias, y que son: 
  • Crecimiento de la estructura del esqueleto.  Es común observar en los varones, alrededor de los 12 años, un aumento importante de su estatura.  Esto se debe al crecimiento de los huesos por el aumento del tejido óseo que provocan la acción de la hormona del crecimiento o somatotrofina y la testosterona.  Se produce también un ensanchamiento de los hombros que dan la apariencia de un cuerpo más robusto que el de la mujer.
  • Los huesos del cráneo también crecen y provocan el crecimiento de la nariz, de la mandíbula y de la frente; la cara, en su conjunto, se ve más alargada en comparación con la redondeada que tenía el niño. 
  • Cambios en la piel y en la distribución del vello.La piel del adolescente varón va engrosando, aumenta la actividad de las glándulas sebáceas y, como consecuencia, aparecen las llamadas "espinillas" y el característico acné juvenil.  Aparece también abundante vellosidad en zonas del cuerpo del varón donde antes no existía: el vello facial (bigote y barba) que da la oportunidad de comenzar a afeitarse; vello en el resto del cuerpo, especialmente en las piernas, región pectoral y, más abundante, en las axilas y en la zona púbica  
  • Desarrollo de la musculatura.  El varón experimenta un aumento importante de su volumen corporal, debido al desarrollo de los músculos, más notorio en la zona pectoral y abdominal, en los bíceps y en las piernas.  
  • Cambios en el tono de la voz.  La voz cambia de un tono agudo a otro más grave, por la maduración de la laringe y de las cuerdas vocales. El desarrollo de la laringe es más notorio en los hombres porque se produce además un abultamiento en la zona delantera del cuello, que da origen a la llamada, comúnmente, "manzana de Adán", tan característica en los varones. 
  • Regulación hormonal. El funcionamiento de los testículos está controlado por una glándula cuyo nombre es adenohipófisis.  Esta glándula ubicada en la base del cerebro, produce dos hormonas: la hormona folículo estimulante (HFE), que regula la producción de espermatozoides y la hormona luteinizante (HL) que controla la producción de la testosterona. La producción de espermatozoides en el hombre está regulada por la acción de hormonas, que se mantiene constante desde la pubertad hasta la edad adulta.
 Epidídimo 
Es el órgano conformado por un tubo enrollado cuya longitud aproximada es de 7 centímetros.  Se encuentra unido a los testículos por detrás de ellos y su función es  almacenar temporalmente los espermatozoides producidos en los tubos seminíferos para permitirles que adquieran movilidad.  Este proceso se conoce con el nombre de capacitación, y requiere que los espermatozoides permanezcan 18 horas en el epidídimo, para completarse sólo cuando éstos ingresan al sistema reproductor  femenino, donde puede ocurrir la fecundación del óvulo.
Conductos deferentes 
Éstos son la prolongación del tubo contenido en el epidídimo. Su función es almacenar los gametos masculinos y transportarlos desde el testículo hasta otra porción tubular denominada uretra.
Uretra 
Es un conducto que transporta los espermatozoides desde los conductos deferentes hasta el pene, para permitir su excreción. La uretra es también el conducto por el que se elimina la orina. 
Vesículas seminales 
Son dos glándulas que vierten a los conductos deferentes el semen, líquido viscoso en el que flotan los espermatozoides. El semen contiene agua y nutrientes que sirven de fuente energética para posibilitar el movimiento de los espermatozoides en su camino hacia el óvulo femenino.
Próstata 
Se denomina así a una glándula que segrega sustancias específicas, las cuales, al mezclarse con el semen producido por las vesículas seminales, favorece la supervivencia de los espermatozoides una vez que ingresan al sistema reproductor femenino y ocurre la fecundación del óvulo. 
Pene 
El pene es el órgano copulador por el cual los espermatozoides son depositados en la vagina.  Está formado por un tejido esponjoso que al llenarse de sangre se separa del cuerpo en un proceso denominado erección. El pene erecto tiene la posibilidad reproductiva de introducir los espermatozoides del varón dentro del sistema reproductor femenino, función que se realiza durante el acto sexual o cópula.

LA REPRODUCCIÓN

LA REPRODUCCIÓN SEXUAL Y ASEXUAL

La reproducción es un proceso biológico que permite la creación de nuevos organismos, siendo una característica común de todas las formas de vida conocidas. Las modalidades básicas de reproducción se agrupan en dos tipos, que reciben los nombres de asexual o vegetativa y de sexual o generativa.

REPRODUCCIÓN ASEXUAL
La reproducción asexual es aquella en la que no intervienen 2  organismos de la misma especie pero de sexo distinto, se caracteriza por la presencia de un único progenitor , el que en parte o en su totalidad se divide y origina uno o más individuos con idéntica información genética. En este tipo de reproducción no intervienen células sexuales o gametos (espermatozoides y óvulos), y casi no existen diferencias entre los progenitores y sus descendientes.
En la reproducción asexual un solo organismo es capaz de originar otros individuos nuevos, que son copias exactas del progenitor desde el punto de vista genético. Un claro ejemplo de reproducción asexual es la división de las bacterias en dos células hijas, que son  idénticas. 
Las bacterias, los protozoos, las plantas y algunos animales (la estrella de mar y la planaria) son ejemplos de organismos que pueden reproducirse asexualmente.
REPRODUCCIÓN SEXUAL
Es aquella en la que intervienen 2 organismos de la misma especie pero de sexo distinto (masculino y femenino)   y necesita de la unión de aparatos reproductores (cópula) y células sexuales (fecundación) .
La reproducción sexual es común en los animales, las plantas y los hongos 

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA REPRODUCCIÓN ASEXUAL
La reproducción asexual como solo requiere un organismo, se ahorra energía en conseguir pareja (evita el cortejo) le es útil a los organismos que habitan en zonas despobladas donde no es fácil hallar pareja, una desventaja importante es que los hijos o descendientes son una copia exacta de los progenitores, heredando sus debilidades o enfermedades.

La reproducción sexual tiene la desventaja de que se invierte energía en la producción de células sexuales y en los ritos de cortejo, pero presenta un beneficio, los descendientes no son copias de los progenitores lo que permite que haya diversidad de características que les puede dar ventaja o desventaja ante ciertas enfermedades o condiciones ambientales
http://www.youtube.com/watch?v=KcFabI60VSs 

QUE ES LA EDUCACIÓN SEXUAL

La Educación sexual es un tipo de educación que se relaciona con la vida de las personas y con su forma de estar en el mundo y que se construye a partir del respeto hacia los demás, en tanto concibe al hombre y mujer como seres humanos integrales, con necesidades diversas. La educación en sexualidad es, en definitiva, un tipo de formación que busca transmitir herramientas de cuidado antes que modelar comportamientos.
A diferencia de la transmisión de conocimientos en materias como Historia o Geografía, la educación en sexualidad parte del reconocimiento del sujeto, de su cuerpo y de sus sentimientos como base del trabajo pedagógico. Considera que el cuerpo es mucho más que una máquina que contiene nuestra razón, que el cuerpo nutre nuestra experiencia cotidiana, es un espacio de experiencia y de expresión de nuestros sentimientos y emociones, es también una fuente de sensaciones muy distintas entre sí -que van del dolor al placer- pero que son, todas ellas, importantes en la construcción de nuestra subjetividad y de nuestra ciudadanía, en la medida que podamos comprenderlas. Educar en sexualidad es, por tanto, una forma de apreciar que la vida sucede en un cuerpo y que, como seres humanos, podemos también entender, analizar y cuidar lo que sucede con nuestros cuerpos, como parte del desarrollo integral de nuestra ciudadanía y nuestras relaciones.

De tal modo, educar en sexualidad implica tanto ofrecer conocimientos para la prevención de embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual, como formar en valores, sentimientos y actitudes positivas frente a la sexualidad. Una formación así concebida deberá incluir entre sus objetivos ofrecer información adecuada y veraz sobre aspectos vitales de la sexualidad, como forma de relación entre las personas, así como también orientar hacia el acceso a los recursos de salud pública que permitan vivir la sexualidad de forma responsable, plena y segura.